El vaso medio lleno...
La vida me ha enseñado a que muchas de las cosas que nos suceden en algún momento solo tienen el poder de afectarnos en la medida en que nosotros le damos poder para ello. En mi búsqueda de constante aprendizaje, me dí cuenta que sentirse positivo y tranquilo es propio de nosotros mismos, y que somos nosotros los que tenemos el control.
Yo siempre digo que vivo feliz, pero vivir feliz no significa estar en un estado de constante euforia, brincando, saltando, bailando, vivir feliz significa que la mayor parte del tiempo estoy satisfecha con la vida que tengo, y que ésta me llena. Pero también significa reconocer que hay momentos en que las cosas no van del todo bien y que soy yo quien decide cuanto tiempo dejaré que la tristeza me visite.
No creo sinceramente que exista esa felicidad que confunden con euforia al cien por ciento, indudablemente cada cierto momento vivimos cosas que no son del todo agradables, quizás problemas en la casa, en el trabajo, algún malentendido con alguien especial, incluso cansancio, nos pueden llevar a situaciones en las cuales las cosas no fluyen como deberían.
Hoy para mí fue un día de esos, lamentablemente aún me falta crecer y darme cuenta que hay batallas que no necesitan ser peleadas, que en vez de concentrarme en lo que pensé que me hacía falta, debo concentrarme en lo que tengo, que en vez de ver el vaso medio vacío, para mí puede estar medio lleno, que depende de mí tratar de ver mas allá de lo que tengo enfrente y simplemente dejarme llevar y disfrutar el momento como viene y estoy segura que esta actitud influirá positivamente en el futuro. Hoy me equivoqué y por un momento vi el vaso medio vacío, de hecho, casi lo vi seco, y dije algunas cosas de las que ahora me arrepiento, espero sinceramente que no sea demasiado tarde y que esto solo resulte un obstáculo absolutamente superable. Ojalá hoy tu veas el vaso medio lleno, como ahora lo estoy viendo yo.
Yo siempre digo que vivo feliz, pero vivir feliz no significa estar en un estado de constante euforia, brincando, saltando, bailando, vivir feliz significa que la mayor parte del tiempo estoy satisfecha con la vida que tengo, y que ésta me llena. Pero también significa reconocer que hay momentos en que las cosas no van del todo bien y que soy yo quien decide cuanto tiempo dejaré que la tristeza me visite.
No creo sinceramente que exista esa felicidad que confunden con euforia al cien por ciento, indudablemente cada cierto momento vivimos cosas que no son del todo agradables, quizás problemas en la casa, en el trabajo, algún malentendido con alguien especial, incluso cansancio, nos pueden llevar a situaciones en las cuales las cosas no fluyen como deberían.
Hoy para mí fue un día de esos, lamentablemente aún me falta crecer y darme cuenta que hay batallas que no necesitan ser peleadas, que en vez de concentrarme en lo que pensé que me hacía falta, debo concentrarme en lo que tengo, que en vez de ver el vaso medio vacío, para mí puede estar medio lleno, que depende de mí tratar de ver mas allá de lo que tengo enfrente y simplemente dejarme llevar y disfrutar el momento como viene y estoy segura que esta actitud influirá positivamente en el futuro. Hoy me equivoqué y por un momento vi el vaso medio vacío, de hecho, casi lo vi seco, y dije algunas cosas de las que ahora me arrepiento, espero sinceramente que no sea demasiado tarde y que esto solo resulte un obstáculo absolutamente superable. Ojalá hoy tu veas el vaso medio lleno, como ahora lo estoy viendo yo.

Comentarios
Publicar un comentario